
(Mij)
Hola, este es el primer artículo donde querría comentar el fácil olvido que tenemos las personas de lo malo o de lo que no nos interesa y en este caso quisiera centrarme en el hambre; yo no sé si se acuerdan pero hace tiempo las campañas eran anunciadas por la tele (aparato que ha supuesto, para mi, un retroceso importante en nuestras vidas), y que con el paso del tiempo ha sido olvidado ya que al no anunciarlos más en la tele porque ha habido sucesos puntuales, como los atentados, es como si se hubiera solucionado. Yo no sé si saben que mientras la mitad del planeta produce y consume diariamente más del doble de las calorías necesarias para sobrevivir y se desvive por inventar una receta eficaz para adelgazar, la otra mitad se muere de hambre.
Y lo peor de todo es que, según los pronósticos, mañana habrá más niños, hombres y mujeres, que los que hay hoy, sin nada para llevarse a la boca.
Según la FAO, los que pasan hambre suman ya 842 millones, es decir, 1 de cada 7 habitantes del planeta. De continuar la tendencia alcista de los últimos años, el número se incrementaría en 5 millones por año y, por el momento, nada parece indicar lo contrario.
También he de comentarles que en la parte que llamamos "desarrollada" del planeta, los políticos discuten sobre cómo ponerle fin a las guerras, los organismos internacionales diseñan las recetas "mágicas" para volver a los pobres menos pobres (pero no más ricos); o si lo prefiere a nivel más individual, muchos deliberan sobre qué van a cocinar para la cena de Noche Buena y otros se preocupan de cómo van a quitarse esos "kilitos" de más con productos milagrosos que cuestan mucho más que un plato de comida.
Pero si miramos hacia el otro lado de la tierra, existen otros millones de personas que enfrentan a un dilema más "terrenal": si van a conseguir algo para comer hoy o si pasarán otro día con el estómago vacío, o en el mejor de los casos (o probablemente el peor, vaya uno a saber), decidir si comen ellos o le dan de comer a sus hijos.
Y que sepan que no importa el país dónde usted viva, existe al menos una persona que pasa hambre y está a pocos kilómetros de distancia de dónde usted vive.
De los 842 millones de personas que padecen hambre, sólo 10 se encuentran en los países industrializados, mientras que 34 millones están en los países en transición y 798 millones en los países en desarrollo.
Las ayudas que se mandan a los países tercermundistas cada vez es menor, si nos fijamos el descenso de ese menor porcentaje de ayuda disminuye desde que se “paso de moda” y desde que no vemos a los pobres niños en la tele. Parece que al no anunciar el problema por la televisión todo se ha solucionado (como mencioné anteriormente) y los niños están más feliz que Ricardito corriendo por las laderas como Heidi. Pero la realidad es mucho más difícil para ellos de cómo muchos se la imaginan.
También hay que tener la ignorancia de algunas personas que por no querer, poder o sabe Dios qué, no tienen documentos suficientes como para estar mas o menos informados. Y a eso puedo poner como ejemplo y con palabras textuales de una opinión de una amiga, que un día estando conmigo apareció un anuncio en la tele sobre los el problema del tercer mundo y a esto me dijo: “como que no tienen comida, ¿y lo gordos que están?” simplemente después de un breve shoc mental me eché a reír por no llorar y luego una vez serena le expliqué el porqué de lo sucedido.
Sólo querría decirles que razonen un poco, que hay mucha gente intentando cambiar el mundo pero sólo son unos pocos y a pesar de que muchos no puedan, no quieran ayudar o sea lo que sea y que se respeta (por mi parte) sólo tengan en cuenta y sean conscientes de lo que pasa en el mundo, que aunque todo va en torno a la moda y la moda de hoy en día es de ser unos ignorantes de la vida (en donde me incluyo la primera) se puede cambiar si partamos las cosas que nos vuelven poco visibles la vida o le dan la vuelta a la tortilla.
Besos.